Táctica y Estratégia: los opuestos que se complementan

En este artículo mencioné que el ajedrez es un juego dual en el cual podemos ver siempre dos aspectos contrapuestos de una misma posición: estática-dinámica, táctica-estrategia, fortalezas-debilidades, ventajas temporales frente a ventajas duraderas, etc.

La táctica y la estrategia son dos aspectos de una misma realidad: la planificación. Para tener éxito en el ajedrez, igual que en todas las facetas de la vida, es necesario elaborar un buen plan.

Un plan consiste en una serie de objetivos a largo plazo sobre cuya base los jugadores realizan sus jugadas. Si no sabes hacia dónde vas, ¿cómo puedes pretender llegar a ningún sitio?

"El primer paso es definir tus objetivos: ¿QUÉ quieres conseguir?"

Entender las características de la posición en el tablero y definir cuál es el objetivo a conseguir es lo que se conoce con el nombre de ESTRATEGIA. Una buena estrategia te permite saber QUÉ HACER en cada momento.

Una vez que tienes claro hacia dónde quieres dirigir tu atención, dónde vas a  llevar a cabo tu ataque, qué objetivos quieres conseguir, viene el siguiente paso: CÓMO vas a conseguirlo. La manera de conseguir llevar a cabo tu estrategia es lo que se conoce como TÁCTICA. Es decir, la táctica es el conjunto de operaciones y jugadas concretas que permiten plasmar un plan estratégico.

"Primero viene el QUÉ (Estrategia) y después viene el CÓMO (Táctica)."

El ajedrez es un juego de objetivos en el cual todas las piezas deben trabajar como un equipo unido. Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta durante la partida es la formulación de un plan, de una estrategia a seguir, para obtener algún tipo de ventaja que permita ganar la partida.

El método que te permitirá encontrar el plan adecuado en cada posición es el de la observación. Para entender la posición es muy importante la reflexión, la observación y el análisis de la situación y correlación entre las piezas.

Observar atentamente la posición sobre el tablero, te permitirá evaluar dónde residen los puntos fuertes de tu posición. Una vez detectados los puntos fuertes de tu posición el siguiente paso es pensar en la manera de amplificar dichas fortalezas, de modo que jueguen a tu favor.

Al mismo tiempo, debes tratar de hacer evidentes y magnificar aquellos aspectos débiles en la posición del oponente. Esta es la forma de conseguir un desequilibrio en la posición.

Tradicionalmente se han venido estudiado de forma separada los aspectos tácticos y los estratégicos. El motivo es que se considera que la táctica es más sencilla de entender y, por tanto, es lo primero que se enseña a los jugadores que están empezando en este juego.

Por otro lado, otro motivo para aprender primero la táctica es que como ésta se ocupa de las maniobras concretas de las piezas, antes de poder elaborar planes estratégicos es necesario conocer las características de las piezas, la manera en la que se mueven e interactúan entre sí, cómo se coordinan, así como las posibilidades dinámicas que ofrecen. Sólo conociendo las fuerzas con las que cuentas podrás elaborar un plan estratégico correcto.

Sin embargo, sólo atender a la táctica es jugar con la esperanza de que llegue un golpe de suerte o un error del contrario y tratar de aprovechar, mediante trucos y artificios tácticos, esa situación azarosa que se ha producido sobre el tablero, sin ningún control por nuestra parte.

Es cierto que muchas partidas se ganan de esta forma, sin apenas esfuerzo, esperando un error del rival.

"Gana la partida el jugador que comete el penúltimo error." (Savielly Tartakower)

Pero, si queremos mejorar y progresar en el ajedrez, siempre debemos respetar a nuestro rival y pensar que va a jugar de la mejor manera posible. Debemos jugar nuestro juego sin estar esperando el error del contrario. Obviamente, si nuestro oponente comente un error debemos ser capaces de aprovecharlo y castigarle por dicho error. Lo que quiero decir es que no debemos estar pensando en que va a cometer un error a la siguiente jugada, sino realizar siempre el mejor movimiento pensando en que la contestación será también la mejor respuesta posible.

El buen jugador crea planes de juego creativos, define objetivos de ataque, apunta hacia las debilidades en el campo enemigo y hacia allí dirige sus esfuerzos. Trata siempre de mejorar su propia posición y de hacer evolucionar sus piezas hacia las mejores casillas. Diseña un plan estratégico como preludio de un ataque que culminará mediante el uso adecuado de la táctica.

"Si quieres mejorar en tu juego debes considerar tanto la táctica como la estrategia."

ELEMENTOS TÁCTICOS:
Los elementos tácticos son movimientos especiales que tratan de conseguir un objetivo concreto. Son varios:
  • El ataque doble
  • La clavada
  • La eliminación de la defensa
  • La desviación
  • La atracción (que podría considerarse, en realidad, un caso particular de desviación)
  • Liberación (despeje de líneas y liberación de casillas)
  • El ataque descubierto
  • El jaque descubierto (un caso particular del ataque descubierto)
  • El jaque doble (una mezcla entre ataque doble y jaque descubierto)
  • Los rayos X
  • La jugada intermedia
  • El desesperado
  • La intercepción o interferencia
  • El bloqueo
Los elementos tácticos son los ladrillos a partir de los cuales se construyen las combinaciones. Normalmente, dichos elementos se encuentran entremezclados. Es rara la combinación en la cual sólo encontramos un elemento táctico.

MOTIVOS TÁCTICOS:
Por otro lado, están lo que se denomina los motivos tácticos. Los motivos tácticos son indicios en la posición que indican la posibilidad de aplicar algún elemento táctico:
  • Pieza indefensa
  • Pieza sobrecargada
  • Pieza encerrada o atrapada
  • Casillas desprotegidas
  • Debilidad de la primera fila 
  • Rey expuesto
  • Coronación
  • Apertura de líneas
  • Destrucción de la muralla de peones
  • Jaque perpetuo
  • Ahogado
  • Zugzwang
Los motivos tácticos ya se empiezan a entremezclar con los temas estratégicos. La frontera entre táctica y estrategia se vuelve borrosa y ya no sabemos si estamos ante una maniobra táctica o estratégica.


TEMAS ESTRATÉGICOS:
Los temas puramente estratégicos son:
  • Centro
  • Espacio
  • Desarrollo
  • Iniciativa
  • Estructura de peones
  • Material
  • Líneas abiertas
  • La séptima fila
  • Rey desprotegido
  • Debilidad del enroque
  • Coordinación

La táctica y la estrategia se complementan. Los motivos tácticos se convierten en temas estratégicos y viceversa. A medida que los temas estratégicos se van concretando, se transforman en temas tácticos:

Táctica y estrategia en ajedrez. Se relacionan y se complementan.


"El mejor de los planes se desbarata si no se conduce correctamente." (Ludek Pachman)

El juego combinativo y táctico complementa al juego de posición. Ya decía el gran campeón Emanuel Lasker que el juego posicional era una preparación del juego combinativo. Muchas partidas, por no decir todas, empiezan con maniobras estratégicas y planes que los jugadores tratan de llevar a cabo y que culminan con una combinación o una serie de jugadas tácticas, que finalmente permiten realizar el plan posicional inicialmente pensado.

Muchas veces ocurre que el jugador no consigue rematar una partida en la cual llevaba una gran ventaja estratégica porque no fue capaz de darse cuenta en el momento culminante de qué combinación táctica ganadora realizaba dicha ventaja estratégica.

La estrategia es fundamental, porque jugar sin plan es jugar sin rumbo. Un jugador que hace movimientos a lo loco, sin una idea detrás de ellos, está destinado a fracasar.

La táctica es imprescindible porque permite materializar el plan estratégico.

"Estrategia sin táctica es el más lento camino hacia la derrota. Las tácticas sin estrategia son el ruido antes de la derrota." (Sun Tzu)










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